lunes, 21 de diciembre de 2009

MEGADETH "Endgame" (2009, Thrash Metal)


Al fin un disco de este grupo me gusta en serio desde “Countdown To Extinction”, pese a que la fuerza thrasher añeja se empezaba a perder en ese trabajo. La formación que rodeó a Mustaine a partir de 1990 se nutrió de un violero muy bueno (Marty Friedman) y batero con mucha técnica y potencia (Nick Menza). Con esa formación consolidada sacaron una seguidilla de discos con resultados dispares: los correctos “Youthanasia”, y “Cryptic Writings”, un disco controversial que nada que ver tenía con el metal pero a mi gusto no era tan crucificable como lo fue (“Risk”), y uno que prometía una vuelta a las raíces pero se quedaba a mitad del río, ya con Menza y Friedman fuera de la banda (“The World Needs A Hero”). Pasan unos años y a mi criterio, Megadeth no es más una banda a partir de que se va el músico que más lo bancó a Dave en todas sus aventuras: el bajista Dave Ellefson. Dave rearma la banda y se lanzan dos discos de nivel muy bueno (“The System Has Failed” y “United Abominations”), mucho más interesantes que sus ultimas andanzas sin duda alguna, lo cual hizo que muchos repararamos en Megadeth nuevamente.

“Endgame” es el mejor disco desde “Rust In Peace”. Mustaine nunca fue un pelotudo para rodearse de músicos, llamó al violero Chris Broderick (Ex Nevermore), James Lomenzo (Creer o reventar: ex White Lion), y el batero Shawn Drover. Se siente que desde “The System...” todo pasa por Mustaine y los demás son instrumentistas que se lucen, lo cual le confiere a Megadeth a mi entender el monopolio de Dave más tres impecables: esta situación no se daba con Friedman y Menza que habían logrado "cohesionar" a Megadeth pese a que esos discos no me parecían excelentes. Sin llegar a ser un “Peace Sells...”, casi todos los temas de “Endgame” están plagados de riffs, solos en cantidad, duelos, un clima “serio” y un Mustaine que deja su voz más “aguda” para volver un poco a la de los tres primeros discos. Si tenés dudas de lo que te digo, ya el disco abre con un pequeño instrumental (“Dialectic Chaos”) que si bien no es gran cosa recuerda en algo a un resumen limitado de la introducción del disco “So Far, So Good... So What!” (Ya saben: !Mi favorito y para muchos el más flojo!) el grupo pone primera con el oscuro “This Day We Fight” en donde claramente uno puede apreciar que Mustaine efectivamente tiene una voz más rasposa e irritante. “1.320” explota con un riff que va acelerando y machaca durante todo el tema al compás de la sección rítmica.


“Bite The Hand” acaso sea un tema que con varias oídas se muestre como un muy buen thrash, de esos que de entrada pasan desapercibido. El tema que más agradará al fan del Megadeth 1991-1996 sin dudas es “44 Minutes” con esos coritos con gancho y thrash, sin dudas el tema más “hitero” del CD. Pero la gran joya es el tema título, por la temática, por los recursos, y por como las guitarras se sacan chispas, en especial con los riffs finales del mismo. ¿Lo más flojo?. “The Hardest Part Of Letting Go... Sealed With A Kiss”, que navega entre un intento de tema más tranquilo y un thrash que no termina de azotar. Pero hay aciertos certeros en “Bodies”, “Head Crusher” que pegan directo al pecho del oyente todo potenciado por la perfecta producción del inglés Andy Sneap (¿Este disco hubiera sido lo mismo si no lo hubiera producido el?). El disco al terminar tiene dos temas realmente muy buenos, uno con un riff que se pega bastante pese a su agresión (“How The Story Ends”) y “The Right To Go Insane”. Cerrando el balance, “Endgame” superó mis expectativas, temas potentes, más thrashers, una oscuridad palpable, y a excepción del intento de pseudo balada mencionado cada tema tiene algo de interesante. Solo espero que el título del disco no sea un mensaje subliminal del padre de la criatura, porque hace años que un CD no me hacía querer vender la paz y anhelar algo tan lejano pero.... cercano al fin!!!. Sin dudas, uno de los mejores discos que escuché en el 2009.

Calificación: 8.5/10